sábado, 12 de diciembre de 2015

Cecilia Valdés o La Loma del Ángel, de Cirilo Villaverde. (I)


A finales del pasado año 2015 leí  “Cecilia Valdés o La Loma del Ángel”, famosa novela de costumbres, escrita por Cirilo Villaverde. Ha sido  una segunda lectura; y en esta ocasión he tenido el privilegio de leer una singular edición  publicada por Editorial Lex, Habana, 1953,   con crítica y comentarios a cargo de Esteban Rodríguez Herrera, profesor de Letras, miembro de la Academia Cubana de La Lengua, correspondiente de la R.A. Española. Un grueso libro de setecientas cincuenta y seis páginas cuya lectura “devoré”; pero cuyo comentario me está costando mucho, pues llevo ya meses y no he acabado aún, e incluso,  alguno de los comentarios  ya escritos, al leerlo, no me ha gustado y he decidido rectificar o re-elaborar.

Considero imprescindible conocer la trayectoria vital de su autor, Cirilo Villaverde, para comprender el verdadero objetivo  que él persiguió con su obra, que fue denunciar  las injusticias múltiples y escandalosas  de  su sociedad, la sociedad cubana del siglo XIX, cuando  Cuba era  todavía una colonia española. Sociedad dominada por una  élite  de individuos de variada composición, en la que primaban los carentes de humanidad y escrúpulos  a la hora de enriquecerse. Seres inmisericordes, movidos por una descomunal codicia,  carentes de conmiseración alguna para con su prójimo, especialmente si éste era de piel negra u oscura, y condición de esclavo, puesto que para ellos estos humanos no lo eran, los consideraban sólo como  “cosa”; y como tal podían y eran objeto de explotación y hasta de desecho. 

Tras esta reciente lectura, tengo el convencimiento, pues,  que la historia de Cecilia y sus nefastos amores fue sólo una pantalla argumental utilizada por Cirilo Villaverde para dar verídico testimonio; es decir, contar “la verdad, sobre la hipocresía y la degeneración moral y de costumbres  de la sociedad en que le tocó vivir. Pero, especialmente, denunciar la actitud de  aquellos que eran tenidos como "superiores" . Superioridad según se desprende de la trama novelesca así como la descripción de los personajes,  basada en el color de la piel y en el dinero. No importando  “el cómo se hubiera obtenido, sino el cuánto. Enriquecimiento en muchas ocasiones producto de la trata y  de la compraventa de esclavos .  Personajes, para mayor contraste, de orígenes tan turbios como sus propias fortunas. Teóricamente cristianos-católicos, pero, en la práctica cotidiana, adoradores  incondicionales del dios-dinero. Las notas y críticas preliminares al texto de la novela, elaboradas por el profesor Rodríguez Herrera,  ratifican estas consideraciones al explicar  que Villaverde escribía sobre lo visto o vivido, pues no tenía imaginación y detallar los orígenes o gestación de la novela, ya que la “Cecilia Valdés o la loma del Ángel”, publicada en Nueva York en 1882, donde Villaverde vivía autoexiliado, había contado con dos precedentes. Primeramente como  cuento, y, posteriormente,  en 1839, una primera parte. Ni en el uno, ni en la otra, se abordaban las cuestiones anti esclavistas ni  nacionalistas,  bien patentes, principalmente la primera, en la obra definitiva. Circunstancias que cito porque abundan,  a mi modesto entender,  en la idea de las verdaderas intenciones de Villaverde,  quien en su Prólogo a la obra publicada en 1882,  textualmente dice: “Fuera de Cuba, reformé mi género de vida: troqué mis gustos literarios por más altos pensamientos: pasé del mundo de las ilusiones al mundo de las realidades...Quedáronse allá mis manuscritos y libros, que si bien recibí algún tiempo después, ya no me fué dado hacer nada con ellos..."

Parece que me olvido hablar de Cirilo Villaverde. No es así. Para ello reproduzco (“copio y pego”) información sacada del trabajo periodístico firmado por Juan Nicolás Morón, publicado en Cubarte, 10.10.2012, titulado “El anexionismo y Cirilo Villaverde”:

El secretario personal de Narciso López fue el novelista Cirilo Villaverde, quien había nacido en el ingenio Santiago, cerca de San Diego de los Baños, en Pinar del Río, y se trasladó a la capital para estudiar en el Seminario San Carlos; se graduó de abogado, trabajó como periodista y se dedicó a la enseñanza en colegios de La Habana y Matanzas. Detenido como conspirador en 1848, se escapó de la cárcel al año siguiente y marchó hacia Estados Unidos, donde trabajó como maestro y periodista en Nueva York. Allí fue director del periódico La Verdad; como era amigo del general López, fue su colaborador y secretario particular hasta su muerte, enrolado en el ideario anexionista. En 1855 Villaverde contrajo matrimonio con la activa separatista Emilia Casanova y posteriormente trabajó en Estados Unidos a favor de la independencia de Cuba; algunos aseguran que la influencia de Emilia no fue poca. Al amparo de una amnistía concedida por el gobierno español en 1858, viajó a La Habana, pero en 1860 regresó a Nueva York, donde laboró en diversos periódicos. Cirilo Villaverde fue un fecundo y exigente periodista ya desde Cuba; sus primeras narraciones costumbristas y románticas se publicaron en revistas literarias como El Álbum, y también reunidas en libros; en 1839 dio a conocer en La Siempreviva dos capítulos de Cecilia Valdés o La Loma del ángel, novela cuyo primer tomo apareció ese mismo año en forma de libro. También escribió útiles evaluaciones sobre la propia prensa periódica, como “El periodismo en Cuba”, recogido en La Aurora, de Matanzas, en 1846. Participó activamente en las tertulias de Domingo del Monte, fue un crítico de la sociedad colonial y estuvo atento a las corrientes ideológicas que proponían un cambio favorable para el desarrollo económico, social y político de la Isla.”


Cirilo Villaverde supo vencer las tentaciones románticas de su época inicial para mostrar las costumbres reales de un siglo signado por la violencia, un fresco de la sociedad cubana y una novela de personajes, … El drama de la sociedad colonial esclavista se ofrece y se impone con tintes realistas, y a veces naturalistas;. La complejidad de personajes víctimas del racismo, la hipocresía, la ambición, la vanidad… hacen de la novela un mosaico que reproduce la vida desde diferentes clases y grupos sociales, por lo que aporta un valor documental extraordinario, un gran alegato antiesclavista revelador de profundo conocimiento de la realidad social de Cuba. La novela resulta de obligada lectura para todos los que desean conocer el siglo XIX cubano.”

 …Villaverde terminó siendo un conspirador partidario de la “independencia absoluta”, y profesaba admiración sin reservas a la figura de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria independiente.”
 
 José Martí … al morir Cirilo Villaverde en 1894, le dedicó una memorable página en el periódico Patria: “De su vida larga y tenaz de patriota entero y escritor útil ha entrado en la muerte, que para él ha de ser el premio merecido, el anciano que dio a Cuba su sangre, nunca arrepentida, y una inolvidable novela” … porque para escribir Cecilia Valdés, para vivir en Estados Unidos y madurar hasta colaborar con la causa independentista, había que ser valiente, honrado y sincero, hombre de ideales y de virtud.”


18 de julio de 2016: Guardaba en "Borradores". Lo revisé y rectifiqué unas cuantas cosas pero lo tenía pendiente de publicar porque consideraba imprescindible resaltar la contribución de Villaverde en la bandera cubana. Bandera atribuída al venezolano Narciso López, casado con una cubana hermana del Conde de Pozos Dulces. López dirigió y promovió uno de los primeros movimientos independentistas cubanos contra España, a mediados del siglo XIX. Movimiento que fue abortado y  llevó a la muerte por garrote vil a Narciso López . 
Una estrella solitaria

Seguidamente copio y pego imagen de la bandera cubana sacada de artículo publicado el 07.07.2015 en "La Nueva España" en relación a los orígenes masónicos de dicha enseña titulado"Una estrella solitaria", del que selecciono aquellos párrafos para mí más significativos:
"...antes que roja o del color del dólar, la estrella fue flamígera y antes que marxista o capitalista, masónica(...)Explican los masones que su estrella debe buscarse en la filosofía griega y que fue ideada por los pitagóricos a partir de la unión de tres triángulos. Dicen otros investigadores de estas cosas que puede representar el cuerpo humano con su cabeza y sus cuatro extremidades y aún añaden los más rebuscados que cada una de sus puntas es un reflejo de los cinco elementos que impulsan a los seres animados: La Materia, El Espíritu, El Alma, La Fuerza y la Vida.
El caso es que hubo un tiempo en el que los españoles la identificaron con los movimientos independentistas de Cuba y Puerto Rico y los sectores más conservadores de la política nacional y de la Iglesia no tardaron en ver en ella la prueba de que era la Masonería quien conspiraba para que aquellas colonias se separasen de España.
"Los adoradores de Hiram son los más eficaces auxiliares del filibusterismo cubano y, astutos y malignos, como su padre Lucifer, aprovechan todo lo creen conducente a sus fines perversos y ayudan siempre y por todos los medios a los separatistas" -Decían. Y eso que seguramente desconocían de dónde salió la primera bandera cubana, enarbolada por las tropas del general Narciso López en 1849 y declarada enseña nacional de la República de Cuba en armas tres décadas más tarde.
Su diseño, que presenta, como recordarán, cinco bandas horizontales que alternan el azul y el blanco y una estrella que aparece dentro de un triángulo rojo (la forma geométrica por excelencia de la Masonería), salió de una reunión celebrada por cubanos exiliados en New York: el mismo general Narciso López y Uriola, su secretario Cirilo Villaverde; el poeta Miguel Teurbe Tolón, y el dibujante Manuel Hernández, todos ellos masones.
Según se cuenta en el libro de Francisco J. Ponte Domínguez La Masonería en la Independencia de Cuba, el significado de estos símbolos lo explicó después el secretario del general: "?se optó por el triángulo equilátero, que simboliza la grandeza del poder que asiste al Gran Arquitecto del Universo y cuyos lados iguales aluden a la divisa masónica de libertad, igualdad, fraternidad y a la división tripartita del poder democrático. La estrella de cinco puntas significa la perfección del maestro masón: la fuerza, la belleza, la sabiduría, la virtud y la caridad.... ". 


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